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                      ACCIÓN PASTORAL

Entender la pastoral educativa como la razón de ser de nuestro centro es un objetivo duradero e incesante en nuestro día a día. Los principales agentes de dicha pastoral son los educadores, actores convocados a una tarea compleja, la síntesis de fe-vida-cultura.

Con nuestra acción pastoral queremos proponer  una mirada desde la fe en Jesús sobre toda la tarea escolar, una mirada que convoca a todos a ver y vivir desde los valores evangélicos.  Es por ello que con nuestro plan anual de acción pastoral, cada curso escolar, queremos conseguir que nuestros colegios, más que hacer pastoral, sean pastoral. 

Nuestra identidad y carisma nos identifican como una pastoral escolar que persigue la educación integral de la persona, buscando en ella una educación más sólida que brillante (Madre Alfonsa Cavin).

Nuestros ámbitos de trabajo comprenden a toda la comunidad educativa: familias, alumnado, profesorado y jóvenes. Con ellos y para ellos queremos:

  • Enriquecer a los que nos rodean con nuestros propios valores, colaborando en la transformación de la sociedad  y el cuidado del planeta.

  • Descubrir que hay más felicidad en dar que en recibir, optando por una vida de generosidad y realización personal.

  • Estar atento  y saber reconocer la necesidad del otro, abriéndose a los demás y abriendo el propio interior al amor de los otros.

  • Reconocer en la solidaridad una actitud habitual, firme y perseverante de servicio, de poner atención en las necesidades de los demás, buscando el bien común.

  • Identificarnos como pastoral activa y participativa que posibilita la relación interpersonal y la comunicación. Todos somos pastoral, la pastoral se hace con todos y cada uno de los miembros de la comunidad educativa.

  • Potenciar esta pastoral, pieza indispensable de nuestra identidad, como nexo que une nuestros proyectos educativos y entendida como hoja de ruta que guíe nuestros pasos futuros para que no dejen de promover una renovación constante en nuestra acción pastoral, llevándonos a una llamada a mirar hacia adelante con un espíritu nuevo.

Pensamos  y soñamos una pastoral siempre en crecimiento, con capacidad de cultivar en cada uno de nosotros todas nuestras dimensiones teniendo como referente a Jesús y su Evangelio.